Agila I (Akhila)

por | 16/02/2016

Agila IRey visigodo desde 549, tras el asesinato de Teudiselo hasta el 555 en que, a su vez, es asesinado en Mérida. Visigodo puro en contraposición de los dos reyes anteriores, de sangre ostrogoda, quizá ascendió al trono elegido por los nobles más “nacionalistas” que intentaban diferenciarse de los ostrogodos.

Su reinado no pudo empezar peor ya que en al año siguiente, el 550, ataca a Córdoba, siendo derrotado perdiendo a un hijo, gran parte de su ejército e incluso el tesoro real.  El motivo de este ataque no se sabe exactamente: o porque Córdoba se había rebelado contra él o porque todavía no estaba en poder visigodo, como la mayor parte de la Bética.

La situación era muy confusa: además del reino suevo, del que no se sabe prácticamente en estos años, la Bética era, en gran medida, todavía independiente de los visigodos siendo su clase dirigente los antiguos grandes terratenientes hispanorromanos; los astures eran, seguramente independientes; los cántabros bajaban hacia la Rioja, los vascones eran independientes y saqueaban el valle del Ebro. A todo ello, se suma lo comentado más arriba de la posible división de los nobles visigodos en dos facciones irreconciliables. En definitiva, y quiza con el apoyo de los rebeldes cordobeses, se rebeló (551) un noble llamado Atanagildo, quien fijó su residencia en Sevilla, capital de la provincia Bética (o de la parte de ésta dominada por los visigodos). Se considera que, a pesar de la posición inicial de debilidad de Agila, la situación se equilibró durante ese año sin que ninguno de los dos consiguiera derrotar al otro.

Y aquí se va a producir una circunstancia que ha ha dado lugar a muchas controversias: alguno de los dos -no se sabe exactamente cuál- pidió ayuda a los bizantinos, que desembarcan en la Península en el verano del año 552 -con tropas muy escasas-, no se conoce en qué sitio (¿Málaga?). Las fuerzas bizantinas se mueven hacia Sevilla y lo mismo hace Agila desde Mérida. Hay una nueva batalla (¿en qué bando estaban los bizantinos?) y Agila vuelve a ser derrotado. Tradicionalmente se ha considerado que fue Atanagildo el que pidió la ayuda de los bizantinos pero, cada vez más, se considera que fue el propio Agila el que les solicitó su ayuda (si no, ¿qué sentido tendría que Agila hubiera esperado a que su rival se reforzara con esas nuevas tropas, o es que no se enteró hasta muy tarde de la llegada de estas nuevas tropas y trató de anticiparse?).

La lucha prosiguió dos años más sin que ni uno ni otro bando lograran ninguna victoria decisiva, dedicándose fundamentalmente los bizantinos a consolidar su dominio sobre todo el suroeste peninsular, incluyendo Cartagena aunque no se sabe en qué fecha tomaron esta ciudad tan importante.  Finalmente, Agila fue asesinado en Mérida en 555.

Consecuencia de todo este descontrol: la llegada e instalación en la Península de los bizantinos que fueron, a partir de este momento, unos más a intervenir en los asuntos peninsulares hasta su expulsión unos 75 años después.