Asdrúbal Giscón

Militar cartaginés, hijo del célebre general Giscón. En el año 212 a.C., fue enviado a la península Ibérica por el Senado cartaginés para controlar y supervisar la actuación de los bárquidas, con quienes colaboró en sus campañas contra los romanos. Una vez en Hispania, se puso a las órdenes de Asdrúbal Barca, hijo de Amílcar Barca y hermano del gran Aníbal, quien le encomendó el mando de las tropas cartaginesas cantonadas en la región de la Bética. Junto con Magón, derrotó y dio muerte a Publio Escipión en la batalla de Cástulo, en el año 212 a.C., y, más tarde, en unión de Asdrúbal Barca, hizo lo mismo con Cneo Escipión, al que persiguió con sus tropas hasta el norte del Ebro. Cuando Asdrúbal Barca se trasladó a Italia para ayudar a su hermano Aníbal, éste quedó al mando de los todos los ejércitos cartagineses en la península Ibérica, que constaba de unos 50.000 infantes y una poderosa caballería de cerca de 5.000 jinetes, con los cuales logró apoderarse de algunas comarcas del sur peninsular, hasta que finalmente fue derrotado entre Sevilla y Córdoba por las tropas de Publio Cornelio Escipión el Africano, en el año 206, debido en parte a haber emprendido una retirada demasiado precipitada en medio del combate. Según las crónicas, Asdrúbal sólo pudo salvar a unos 7.000 hombres de su numeroso ejército, con el que consiguió hacerse fuerte en Cádiz, pasando desde allí al norte de África con el propósito de alcanzar una alianza con el rey númida Sifax, para lo cual le dio en matrimonio a su bella hija Sofonisba. Con la ayuda del monarca númida, Asdrúbal pudo ocupar la ciudad de Útica, pero su suerte comenzó a declinar cuando su hija cayó en manos de Masinisa, rey de los númidas orientales, con quien se casó y así rompió la alianza con Sifax. Vencido finalmente por Escipión el Africano en la batalla de las Grandes Llanuras, en el año 203, fue apartado del mando. Aníbal le amnistió para poder utilizar sus tropas, hasta que murió, dos años después.