Descubren los cimientos del templo de Augusto

Las excavaciones que se han llevado a cabo este verano en el subsuelo de la catedral de Tarragona han dado como resultado la localización de un templo romano de grandes dimensiones que, según los expertos, estuvo dedicado al emperador Augusto. Se ha excavado en una zona de 23 metros cuadrados del pavimento de la catedral en busca del templo. En seguida se encontró una estructura de cimentación de 1,80 metros de ancho y 2,30 de profundidad que, según los expertos, podría haber sostenido un edificio actual de 37 metros de altura. También se hallaron restos de los cimientos de la escalinata principal de acceso al templo y de la cimentación del podio.

Se cree que el templo tenía una fachada de ocho columnas y estaba rodeado de una plaza porticada que imitaba el foro de Augusto en Roma. Su anchura debió de abarcar toda la nave central actual de la catedral y parte de las laterales, y su longitud comprendía la de la actual catedral hasta el transepto. Era uno de los templos más grandes del Imperio en la época de Augusto y fue foco de admiración en el mundo antiguo. La grandeza y majestuosidad del edificio es indicativa de la importancia en este período de la antigua Tarraco, capital de la provincia más grande del Imperio, la Tarraconense.

En el lugar también se han hallado piezas de cerámica cuyo estudio ayudará a acotar la datación, que puede enmarcarse en algún momento del siglo I d.C., y dará más pistas sobre aspectos importantes del templo, como las posibles reformas en el edificio llevadas a cabo en tiempos de Adriano entre los años 122 y 123, el desmantelamiento que probablemente sufrió en época visigoda y las diversas transformaciones a que fue sometido a lo largo de los siglos.