Desenterrando la Hispania romana

Recientes actuaciones arqueológicas en las ciudades de Córdoba y Tarragona, así como en aguas próximas a Cadaqués (Gerona), han proporcionado nuevos datos sobre la Hispania romana.

Las excavaciones realizadas en Córdoba el pasado mes de septiembre hicieron aflorar el que posiblemente sea en mayor anfiteatro hallado en Hispania y uno de los mayores del Imperio romano. Este recinto -datado a mediados del siglo I d.C.- pudo llegar a albergar entre 30.000 y 50.000 espectadores. Construido en época de Claudio o Nerón, se cree que pudo ser abandonado en el siglo IV d.C. coincidiendo con la crisis de los espectáculos de gladiadores, prohibidos por el emperador Constantino.

Bien distinto es el carácter y antigüedad del hallazgo tarraconense: los arqueólogos buscaban el templo dedicado al emperador Augusto, pero se encontraron con el edificio religioso más antiguo localizado en la ciudad, y fechado en el siglo II a.C. El templo tiene la particularidad de haber sido construido sobre una mansión aristocrática, quizá coetánea de la base militar romana establecida en Tarraco durante la segunda guerra púnica.

Por último, en la cala Culip, cerca de Cadaqués se ha excavado el pecio Culip VIII: los restos de un navío romano fechado entre el 10 a.C. y 10 d.C., cargado con ánforas que contenían defrutum, una bebida elaborada con frutas y vino hervido. Las ánforas habrían sido fabricadas en la desembocadura del Guadalquivir, y se trata del primer hallazgo en Cataluña de una nave romana transportando vino andaluz.

(Noticia de febrero de 2004)