Gundemaro

Rey de 610 a 612.

Basándose en una carta del conde Bulgar se deduce que Gundemaro había sido gobernador de la Narbonense y, de la misma correspondencia entre el rey y el conde se deduce que a principios del siglo VII la Galia era un hervidero de pugnas y escaramuzas con los francos.

A diferencia de su predecesor, Witerico, el rey mostró mucho interés por los asuntos de la Iglesia y bajo su reinado se celebró un concilio en Toledo en 610. El objetivo del concilio era debatir acerca de la primacía de Toledo como capital eclesiástica de la Carthaginense. La disputa se eternizó un poco, pero como Cartagena seguía estando en manos bizantinas, al final se declaró por los 15 obispos de la provincia que Toledo ostentaría la primacía metropolitana.

El rey combatió contra los vascones en 610 y en 611; se dice que atacó a los bizantinos aunque, en todo caso, con poco éxito. También hubo roces con los francos y el conde Bulgar llegó a capturar dos ciudades francas en respuesta al secuestro de dos embajadores visigodos, acto que reflejaba la vitalidad del ejército godo frente al franco. El rey falleció en Toledo en 612.