Hallado en Nimes un gran mosaico romano

mosaicobacoAl iniciarse las obras para la construcción de un aparcamiento en pleno centro de Nimes, los arqueólogos estaban convencidos de que iban a emerger restos del ilustre pasado romano de esta ciudad del sur de Francia. La zona se encuentra en lo que ya se sabía que fue un área residencial durante la época imperial, y, en efecto, pronto se localizaron estructuras de villas, columnas, capiteles, junto a un enorme estaque con fragmentos de estatuas y numerosas monedas que tal vez sirvió de lugar de culto. Sin embargo, todas las expectativas quedaron sobrepasadas cuando los investigadores terminaron de exhumar un espectacular mosaico figurativo conservado milagrosamente intacto. Estaba dispuesto en la sala de recepción de una villa o domus, y cubre 35 metros cuadrados.

El mosaico, que se data provisionalmente entre finales del siglo II y principios del III, es de notable calidad y posee rasgos muy originales. Así, presenta motivos geométricos que hasta ahora sólo se habían documentado en el norte de África. La temáticas es también inédita en el arte del mosaico, se trata de una gigantomaquia, con una escena central dedicada a la lucha de Dionisio (o Baco) con Éurito, como lo indica el que el dios abata al gigante mediante un tirso, el bastón envuelto en hiedra que es atributo de Baco. Es éste un episodio mitológico poco común (sólo se conocían representaciones en vasos griegos) que muestra el refinamiento de los artistas que trabajaban en la Galia romana en la época imperial.

Además, junto a este mosaico se ha hallado otro de dimensiones aún mayores (50 metros cuadrados), pero que está muy deteriorado. Representa el episodio de Aquiles oculto en el gineceo de Licomedes, a donde llega Ulises para devolver al héroe a la guerra de Troya.