Homo sapiens neanderthalensis

por | 07/02/2016

Se identifica al Homo sapiens en su variedad fósil (Homo sapiens neanderthalensis) como el protagonista de las manifestaciones culturales del Paleolítico Medio en Europa. El marco cronológico de la presencia de este “hombre de Neanderthal” (que perdura en alguna zonas aún algunos milenios dentro del Paleolítico Superior) se abre hace más de 200.000 años y concluye hace unos 30.000 años o algo después.

Yacimientos neandertales en Europa

Yacimientos neandertales en Europa

Su asentamiento en parajes muy diferentes explicaría, acaso, la gran variabilidad de las formas neandertales. A mediados del s. XIX se produjeron los primeros hallazgos del tipo neandertalense en Europa: en el sur de la península Ibérica (Gibraltar) y en Alemania (Neanderthal). Entre otros rasgos, destaca este tipo humano por una elevada capacidad craneana (media de 1450 cm3), un cuerpo robusto, una estatura en torno a 1’60 m, unos brazos ligeramente alargados y, en ellos, un especial desarrollo del brazo con respecto al antebrazo; su cara tiene cierto prognatismo, con mentón mínimo con mandíbula fuerte, nariz chata y unos ojos aparentemente hundidos bajo salientes arcos supraorbitales; la forma de la cabeza, dolicocéfala, es ligeramente aplanada.

Son relativamente abundantes en la península Ibérica los sitios ocupados por aquellas gentes (con la cultura musteriense) en cuevas o abrigos o al aire libre. Pero es reducido el repertorio de restos óseos de esos hombres, sin que lo recuperado hasta ahora pueda referirse a disposición de enterramiento salvo, quizá, el “colectivo” de la cueva del Sidrón.

Del lago de Bañolas procede una mandíbula completa probablemente femenina (de unos 50 años de edad) hallada en 1887: tiene varios arcaicos y otros modernos y ha sido clasificada entre los homo erectus de tipo progresivo, con la caracterización de los anteneandertales europeos en proceso de neandertalización.

En Gibraltar se encontraron tres lotes de restos humanos. En 1848 un cráneo de adulto femenino, buen especimen de Homo neanderthalensis acaso de su variedad mediterránea; poco después se recuperó un molar juvenil y otra posterior excavación proporcionó varios trozos de cráneo de un niño de unos 5 años de edad (su nivel de procedencia se data en fecha anterior a los 30.000 a.C.).

Varios niveles del Paleolítico Medio de la cueva de la Cargüela (Granada) contenían algunos restos de neandertales. Las excavaciones de 1955 obtuvieron: el frontal de un niño de unos 6 años (de la variedad mediterránea, más grácil que los neandertalenses clásicos) y dos fragmentos de parietales distintos de adulto en los niveles 7 y 6 (con abundante industria del musteriense típico); y una mandíbula de adulto masculino, un fragmento de parietal y una tibia en el nivel 2 (de un musteriense muy tardío: ¿ya dentro del Paleolítico superior?). En excavaciones posteriores se consiguieron otros restos humanos (trocitos de un parietal y de un temporal y media docena de piezas dentarias de un niño de poco más de 7 años) en el nivel 4.

La excavación del denso depósito musteriense de Cova Negra (Valencia) ha entregado unos veinticinco restos fragmentarios correspondientes a ocho individuos distintos (dos adultos, un adolescente y cinco niños, de 5 a 3 años de edad).

De gran importancia son las 125 piezas (varias en conexión anatómica) extraidas por no arqueólogos en 1994 en la cueva del Sidrón (Asturias). Pertenecen al menos a tres individuos y en la actualidad se está intentando determinar si son parte de un depósito intencionado con lo que les convertiría en el primer enterramiento formal de neandertales hasta ahora reconocido en la península Ibérica.

Hay otros restos óseos aislados en diversos yacimientos peninsulares: cueva de Salemas (Loures, Portugal), gruta Nova de Columbeira (Bombarral, Portugal), cueva de Lezetxiki (Guipúzcoa), abrigo de Axlor (Vizacaya), cueva de Arrillor (Álava), Quintanilla de Valdeporres (Burgos), cueva de los Moros I (Huesca), etc.

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