La presa de Mérida no es romana

por | 05/07/2016

presaproserpinaDespués de cinco años de investigaciones, los arqueólogos han dado un vuelco a la idea que hasta ahora se tenía de uno de los elementos más importantes del patrimonio monumental de Mérida, la llamada “presa de Proserpina”, al afirmar que ésta no es de origen romano, sino que fue construida en época altomedieval, hacia los siglos VIII o IX.

Los arqueólogos basan su tesis en el hecho de que durante la Antigüedad las presas no se utilizaron nunca para abastecer de auga potable a las poblaciones, por lo que es imposible que el acueducto de Los Milagros que surtía a Agusta Emerita captara sus aguas del embalse de Proserpina. De hecho, y tal como especificó Vitrubio en sus Diez libros de la arquitectura (del siglo I a.C.), los romanos tomaban el agua de manantiales que se hallaban a kilómetros de distancia de las urbes y la conducían hasta ellas a través de canalizaciones que siempre era cubiertas o subterráneas, de forma que el líquido estuviera protegido del sol durante todo su recorrido. Por tanto, sería una contradicción que se quisiera mantener fría el agua y protegida de todo tipo de contaminación y al mismo tiempo se cogiera de un embalse, cuyas aguas son de una calidad muy inferior respecto a las de un manantial. Además, la cota original de la presa de Proserpina no alcanza la de la conducción que llevaba el agua a Mérida, por lo que dificilmente el embalse y el acueducto de Los Milagros podrían ser considerados como parte de un mismo proyecto.

Por otro lado, el tipo de construcción usado en la presa, con sillares de diferentes tamaños y tipos, tampoco se ajusta al empleado habitualmente por los romanos. Todo ello haría discutible la datación romana de la presa de Proserpina, e igualmente la de la presa de Cornalvo, situada en la misma zona.

 

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