Fenicios en Iberia: sociedad, cultura y religión

El culto a Astarté

Astarté

Astarté

Las élites indígenas reafirmaron su posición y su prestigio adoptando elementos emblemáticos de origen fenicio. Un ejemplo destacado es el culto a Astarté, divinidad principal de Tiro y Sidón y de la que se han hallado diferentes representaciones.

Las puellae gaditanae, bailarinas de Cádiz descritas por los romanos Marcial y Juvenal, podrían ser un reflejo tardío de las prostitutas sagradas de la diosa.

 

Gusto por el vino

La vinificación se desarrolló en la Península a partir de la presencia fenicia. El vino fue un importante elemento de intercambio con las poblaciones locales, que lo consumieron como muestra de prestigio y adoptaron la práctica del banquete (symposium).

Distribuido desde el Estrecho y Andalucía Occidental, entre los siglox VIII y VI a.C. se localizan ánforas vinarias fenicias en todo el Levante y noreste peninsular.

Arte militar

Gadir es la traslación del fenicio gdr (fortaleza). Los fenicios introdujeron las técnicas de fortificación propias del Próximo Oriente. En Castillo de Doña Blanca se han identificado tres sistemas defensivos, datando el primero y más importante de mediados del siglo VIII a.C.; y en Toscanos un foso de fines del siglo VIII a.C. Estas edificaciones influyeron en el desarrollo de la arquitectura defensiva tartesia.

Tumbas de cámara

Descubierta en 1930, la necrópolis de Trayamar, perteneciente al poblado de Morro de Mezquitilla, disponía de cinco grandes tumbas de cámara, propiedad de la élite local, erigidas con sillares y excavadas en la roca, y datadas entre 650-600 a.C.

Tenían acceso en rampa o escalera, planta rectangular de bloques de piedra, frontón y cubierta a dos aguas, técnicas propias del Mediterráneo oriental.

Contacto con Egipto

En las necrópolis de Laurita (Almuñécar) y Lagos (Vélez), en Málaga, se hallaron vasos de alabastro y ónice con inscripciones de faraones de la XXII dinastía (siglos IX y VIII a.C.). Empleados como vasos de prestigio, pudieron contener vino al ser reutilizados y llevados a la Península donde se usarían como urnas cinerarias más de dos siglos después de haber sido fabricados.

Salsa de pescado

Los recursos marinos fueron una importante fuente de producción de las colonias fenicias. Las salazones de pescado constituían, junto al vino y el aceite, el elemento principal de los cargamentos del sur peninsular.

Aunque no se sabe si fueron fenicios o griegos los primeros en comercializarlo, el garum, tuvo un gran prestigio que alcanzó su apogeo durante el Imperio romano.