Plotina

Pompeya Plotina (en latín: Pompeia Plotina, m. h. 121-122), esposa de Trajano, con quien contrajo matrimonio mucho antes de su ascenso al trono imperial, acompañó por tanto al emperador cuando hizo su entrada triunfal en Roma. Emperatriz que añadió a las virtudes de Trajano (modestia y nobleza de espíritu) las suyas propias, pues era amable, intelectual y benevolente. Vivió en perfecta armonía y entrañable amistad con Marciana (la hermana del emperador) y ambas recibieron del Senado el título y los honores de Augusta, alrededor del 105 d. C. No tuvo descendencia, pero influyó en la decisión de Trajano -poco antes de morir- de adoptar como heredero a Adriano, por quien Plotina sentía un gran afecto. Plotina, que había acompañado a su esposo en su última expedición contra los partos, regresó a Roma con una urna de oro conteniendo sus cenizas y los imperiales restos fueron depositados en la Columna Trajana.

Hacia el año 121-122 falleció de forma natural, y entonces el emperador Adriano, aparte de erigir una basílica en su honor cerca de Nemausus, la actual Nîmes (lo que ha dado pie a la idea muy tradicional, pero carente de pruebas, de que ella era gala y natural de dicha ciudad) dispuso que se le rindieran honores divinos, pasando a ser denominada Diva Plotina y contando con sus propias sacerdotisas (flaminica Divae Plotinae).