Primera Guerra Púnica

El enfrentamiento entre Roma y Cartago nació por el empeño de ambas ciudades por controlar la isla de Sicilia, un territorio clave para el dominio del Mediterráneo y, además, de gran riqueza cerealística.

En el año 269 a.C. los cartagineses, instalados desde hacía décadas en el oeste de la isla, dieron su apoyo a la ciudad de Messina en la pugna que ésta mantenía con otra urbe siciliana, Siracusa, que a su vez era aliada de Roma. El temor a que Cartago monopolizara el comercio de grano de la isla y cerrara el estrecho de Messina indujo a Roma a intervenir abiertamente en Sicilia, a pesar de los tratados que la República Romana había firmado con Cartago anteriormente, en el año 306 a.C. y luego entre los años 279-278 a.C.

El resultado de todos estos movimientos fue el estallido de la Primera Guerra Púnica, la más larga de las tres que se producirían.


Para saber más:

HNG40-56