Pruebas de las primeras “armas químicas”

duraeuroposLos persas sasánidas, que gobernaron en el actual Irán desde 226 d.C. hasta la invasión islámica de 651, fueron el primer pueblo de la historia que utilizó “armas químicas”. Así lo sugiere una reciente investigación llevada a cabo por los arqueólogos en el yacimiento de Dura Europos, en la actual Siria. Durante las excavaciones, se hallaron los restos de 20 soldados romanos que la defendieron de los sasánidas durante el asedio del año 256, en el curso del largo conflicto que enfrentó a romanos y persas sasánidas por el control de Siria.

Los investigadores se sorprendieron al descubrir que todos los defensores romanos habían muerto asfixiados y es que, durante el asedio, los sasánidas emplearon toda clase de técnicas para abrir una brecha en las murallas. Su último recurso fue excavar un túnel bajo la ciudad sitiada, por el que introdujeron betún y cristales de azufre. Con los gases venenosos que desprende la combustión de ambos elementos lograron -parece ser- asfixiar a gran número de enemigos.

Las tropas sasánidas no lograron derribar las murallas de la ciudad, pero los investigadores han establecido que emplearon catapultas para atacarla y penetrar en ella. Sus habitantes fueron masacrados o deportados a Persia, y el lugar fue abandonado para siempre. Este enfrentamiento entre persas y romanos, del que no hay constancia en las fuentes escritas, se ha documentado gracias a las labores arqueológicas que se llevan a cabo en Dura Europos desde la década de 1920. En efecto, durante el asedio sasánida se cavaron minas y contraminas a ambos lados del lienzo de la muralla. En uno de estos corredores subterráneos lucharon ambos bandos, hasta que en un momento dado la muralla se derrumbó y los sepultó. Los cadáveres aparecieron con sus armaduras completas y los romanos con su última paga en la bolsa: esas monedas, acuñadas en 256, son las que han permitido fechar, de un modo aproximado, la conquista de la ciudad por los persas.