Sisebuto

El reinado de Sisebuto fue longevo para lo que son los reyes godos, ya que gobernó desde 612 hasta 621. En el norte aplastó a los astures que se habían rebelado y también a los roccones, un pueblo que orbitaba antaño en la influencia sueva. El rey notifica que en 613 se embarcó para luchar personalmente en el norte y es un dato sumamente revelador, ya que es la primera vez que tenemos noticia de una flota visigoda. En 614 y 615 obtuvo dos importantes victorias frente a los bizantinos capturando la ciudad de Málaga.

Sisebuto fue un rey muy piadoso. San Isidoro se encarga de remarcarlo y de hecho le dedicó su obra De Natura Rerum, en la que explica el origen de todas las cosas naturales y además el rey gobernó la Iglesia con mano dura. Además merece ser llamado autor latino, pues en 613 envió a San Isidoro su composición poética acerca de los eclipses de luna para que el obispo lo revisara. Además escribió la Vida de San Desiderio de Vienne, una soberbia obra hagiográfica con un trasfondo propagandístico claro, ya que pone a los francos como los malos y a los godos como los buenos.

Emprendió una dura política antisemita y lo primero que hizo fue liberar a los esclavos cristianos de sus amos judíos. Además puso en marcha la política de conversiones forzosas, una medida que el propio Isidoro criticó por considerarla infructuosa al no realizarse desde la convicción de la fe y sí por la fuerza. El rey siempre deploró que Witerico y Gundemaro no hubieran cumplido estrictamente con la política antisemita de Recaredo, pero ello reflejó que la propia población hispanorromana no estaba muy de acuerdo con llevar a cabo esas disposiciones.

Sisebuto murió en 621 y fue sucedido por su hijo Recaredo II, que murió a los pocos días y Suintila, que había sido general del rey en el norte tomó el control.