Una mezcla imbatible

Un equipo dirigido por un experto de la Universidad de Berkeley cree haber descubierto la razón por la cual el hormigón de la antigua Roma deja en evidencia las fórmulas actuales. El análisis de una escollera sumergida más de dos mil años ha revelado diferencias en el aglomerante respecto de nuestro cemento Portland. Además de calcio e hidratos, la mezcla romana contiene menos silicatos y un ingrediente más: aluminio. No solo era más resistente, también menos contaminante, porque su preparación requería temperaturas un tercio más bajas.