Vaso de los guerreros

Vaso de los guerreros

Vaso de los guerreros

El geógrafo antiguo Estrabón escribió, en su informe sobre los pueblos prerromanos de la península Ibérica, que los iberos tenían una rica literatura propia, compuesta de crónicas, poemas y cantos. Pese a que no se conserva de todo ello ningún testimonio escrito, un estudio propone “leer”, como si fuera uno de esos textos perdidos, la decoración del Vaso de los Guerreros, una espléndida pieza hallada en el poblado ibero de La Serreta (Alcoy).

calcovasoguerrerosEn el friso decorado del vaso, datado a finales del siglo III a.C., pueden distinguirse tres escenas. En la primera, un adolescente persigue a un lobo, al que ha lanzado una jabalina. La segunda muestra a dos jinetes cabalgando tras un ciervo, abatido de una lanzada y sobre el que se posa un ave de presa. Por último, en la tercera sección dos guerreros, tocados con un casco y penacho y armados -uno con caetra (escudo) y espada, y el otro con un escudo oblongo y una lanza- se enfrentan a muerte en combate singular.

Los autores del estudio han advertido que en las dos escenas posteriores una de las figuras se cubre la cabeza con la piel de un animal, seguramente el lobo abatido en la primera escena. Para estos autores, el vaso representaría la historia de un héroe en tres etapas de su vida que se trataría de una narración mítica, al modo de Hércules, narrada quizás al ritmo de la música de la “flautista” de la primera escena. No conocemos el nombre de este posible héroe, pero su epopeya ilustrada revive con viveza inigualada todo un universo de mitos y creencias.